Los “Chancholigans”, manejados por walkie
Publicación del diario Extra
A pesar de no poder ingresar a los estadios, el líder de la barra luqueña se las ingenia para coordinar a la hinchada.
Todos sabemos la gran cantidad de hinchas que mueve Sportivo Luqueño cuando le toca jugar y, sobre todo, la presión que conlleva organizar toda esa masa de público.
A fines del 2014, luego del partido que disputaron el Kure y Libertad, la barra luqueña tuvo un violento encontronazo con la policía en la zona de la entrada a Luque, en inmediaciones de la estatua de “Las Residentas”.
El resultado: agentes e hinchas heridos. La Fiscalía decidió, como primera medida, imputar a 11 integrantes de los “Chancholigans”, la barra organizada auriazul, incluyendo a su líder César “Tote” Cáceres. La sanción tuvo el agregado de prohibirles el ingreso a los estadios de fútbol.
Pese al castigo, Cáceres y los hinchas de Luqueño se las ingenian para coordinar el movimiento de los integrantes de la barra en los partidos.
En el debut del Apertura ante General Díaz, juego que se disputó en el Feliciano Cáceres, “Tote” recurrió a las herramientas de comunicación para dar instrucciones a los muchachos.
“Estuve a dos cuadras del estadio manejando a toda la barra con walkie talkie, ya que tengo prohibido ingresar a los estadios y tengo que respetar esa decisión”, contó el líder a EXTRA.
Paradójicamente, Cáceres afirmó que a pesar de tener la prohibición de ingresar a los estadios, la propia policía le pide “ayuda” para movilizar a la barra.
“Desde afuera manejamos todo. Cada uno de los líderes tiene un walkie talkie y, a través de esto, coordinamos para organizar la entrada y salida de la barra. La policía nos pide esa ayuda, ya que ellos no pueden controlar todo”, aseguró.
El “mandamás” de los “Chancholigans” adelantó que en los partidos de local y visitante acompañará a la barra. “Seguiremos manejándonos así juegue donde juegue Luqueño, hasta que se levante la sanción. El juez había dado tres meses a la Fiscalía para que busquen las pruebas que tienen en contra nuestra. A mí sólo me acusaron por ser el líder, no hay pruebas en mi contra”, finalizó.