Derrota con gol polémico
Noticias en el Diario ABC Color
El Sportivo Luqueño perdió en el segundo tiempo el control del juego y fue derrotado anoche por el Atlético Paranaense 1-0, en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, disputado en Curitiba. El resultado deja una serie abierta, que el equipo paraguayo la puede sacar adelante en la revancha del próximo miércoles, en el “Feliciano Cáceres” de Luque.
CURITIBA, Brasil (Enviados especiales). El Sportivo encaró el juego con determinación, ejerciendo presión arriba. Nada de meterse atrás; la cuestión era mojar la camiseta, impedir que el rival proponga juego y atacar en la medida de las posibilidades.
Fue un primer tiempo relativamente tranquilo, salvo un pequeño sofocón en la salida de Chena, quien fue desplazado en una intervención aérea, acción en la que el juez peruano Carrillo sancionó falta contra el portero visitante.
La defensa lució ordenada, el mediocampo aguerrido y los delanteros cumplieron una tarea sacrificada.
Como ocurre casi siempre, el nivel físico de Luqueño bajó en el segundo tiempo. Además, la presión local se fue acentuando y vino el único gol de la noche. La última línea fue sorprendida, descompensada con el adelantamiento de Meza, que acusó un golpe descalificador de Walter –no cobrado por Carillo ni visualizado por el asistente Escano– y tras esa acción anotó Marcos Guilherme con un disparo colocado.
Después se hizo todo más difícil. Por un lado, la misión de controlar el ímpetu del adversario para evitar otro tanto en contra y por el otro, proponer juego en busca de la igualdad, que estuvo cerca con un remate con pierna zurda de Di Vanni en recta dirección a la ubicación del portero brasileño, que respondió con acierto.
Se quedó sin invicto el representante paraguayo y sin su capitán, Luis Miño, quien estará ausente en la revancha por acumulación de tarjetas amarillas.
En Luque, todo puede ser diferente. Más que nunca se debe sentir la fuerza auriazul para acceder a las inéditas e históricas semifinales.